Xabi Alonso: se va el dueño del tiempo

El mediocampista vasco campeón de todo a nivel de clubes y selecciones con España, anunció su retiro para fin de esta temporada.

Por Felipe Herrera Aguirre

Así como quien avisa a su familia que va a ir a comprar el pan, Xabi Alonso anunció su retiro del fútbol profesional. De esa forma tan calma que tiene, tan segura de haber tomado la decisión de jubilarse. De las más difíciles en la carrera de cualquiera. Como seguro de estar metiendo el pase largo en el momento oportuno, en el que aún el delantero receptor no está en fuera de juego.

Esa es la sensación que deja la carrera del jugador vasco, titular indiscutido con Benitez, Pellegrini, Mourinho, Ancelotti y Guardiola. De esos que no son protagonistas de los compactos de los noticieros, sino que de los partidos completos. De los que hay que apreciar sentados en el sillón con una cerveza en la mano.

Se fue de la Real Sociedad solamente después de haberle peleado hasta el final el título de Liga al último Real Madrid de Vicente del Bosque, en la temporada 2002/2003, y después de haber llegado a octavos de la Champions League en la temporada siguiente.

Y cuando se fue, cruzó el Canal de la Mancha con destino Liverpool del amo y señor Rafael Benítez. Allí fue donde terminó de curtirse, donde terminó de hacer de lo simple lo magistral. Como Guardiola aunque con más cuerpo, Xabi Alonso explotó la simpleza del juego al límite, para convertirse en baluarte del mediocampo del equipo donde estuvo.

El mediocampista vasco campeón de todo a nivel de clubes y selecciones con España, anunció su retiro para fin de esta temporada. Xabi Alonso marcó uno de los goles con los que el Liverpool forzó al Milan a definir la final de la Champions League del 2005 por penales.

Protagonista de una de las remontadas más épicas de la historia de la Champions con el Liverpool en la final de Estambul el 2005, se dio el lujo de estar cinco años en la Premier. Esa que suele abusar de pelotazos largos que hacen naufragar a los mediocentros. Pero en la época de Frank Lampard y de Steven Gerrard, de Patrick Vieira y de Paul Scholes, la pelota pasaba más en los pies que en el aire.

Cuando se dio cuenta de que el Liverpool perdía el rumbo con Rafa Benítez ya lejos de Anfield, decidió que era tiempo de cambiar de aires. Y rompiendo los corazones de los hinchas y de sus compañeros, Gerrard incluido, tomó el avión con destino Madrid.

El Real de la Décima

Con 29 años llegó al Real Madrid para la segunda época de Florentino Pérez en la presidencia del club. Opacado por las contrataciones de Kaká, Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, protagonistas eternos de las portadas de los diarios. Pero Xabi Alonso se lo tomó con calma, que era lo que requería un momento como ese. Sabedor de que había llegado a hacer lo que mejor ya hacía, eso de hacer lo simple perfecto, enamoró al Santiago Bernabéu durante cinco temporadas en las que dio alivio a los aficionados cada vez que tocaba la pelota: la tiene Xabi Alonso.

Con la Selección Española protagonizó la época más gloriosa de la historia de ese país, esa en la que se paseaban por las canchas del mundo sin rival a la altura. Dos Eurocopas y un Mundial de fútbol son el testimonio de un equipo muy culé, muy de Guardiola, pero también muy de Xabi Alonso. El retiro de su selección le llegó de forma injusta, después de haber sido eliminados ingratamente del Mundial de Brasil en primera ronda.

El mediocampista vasco campeón de todo a nivel de clubes y selecciones con España, anunció su retiro para fin de esta temporada.

La Liga, las dos Copas del Rey y la Supercopa de España no son nada en comparación con haber ganado la Décima, el sueño del madridismo. Una vez cumplido con todo, pensó en los sueños propios y se fue rumbo al este, a la aventura alemana. Escuchando el llamado de Guardiola, llegó a Múnich por “la posibilidad de trabajar con él”. “Persiguiendo rivales es el peor jugador del mundo”, dijo Pep. “Pero con la pelota es el mejor”. Guiños mutuos de los que hay cuando dos personas que se reconocen, se encuentran.

Al lado de Schweinsteiger primero, y de Thiago Alcántara y Arturo Vidal, Alonso encontró los complementos perfectos para hacer de lo simple, excelente. Amos y señores de la Bundesliga, quizás Xabi aprendió la lección. No quiso que el fin de su carrera fuera como el fin de su participación con España: aún le quedan tres meses de fútbol, en los que puede seguir sumando copas.

Desde julio, ni el fútbol ni los hinchas tendrán el respiro que necesitan cuando el partido es intenso y la urgencia apremia. No podrán descansar en Xabi Alonso, en el dueño del tiempo.

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