Así fue el increíble cambio físico de Adama Traoré, compañero de Raúl Jiménez

El futbolista español trabajó con un programa inventado por el Global Performance de Barcelona, y logró aumentar su musculatura.

Por Ernesto Pérez M.

En 2013, Adama Traoré empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol profesional, cuando tuvo la oportunidad de debutar con el Barcelona B en la Segunda División de España.

Su gran desempeño en inferiores llamó la atención del primer Eequipo, por lo que a finales de ese año subió y disputó su primer partido bajo el mando de Gerardo Martino.

El gran cambio físico de Adama Traoré

Sin embargo, ya en la Primera División no terminó por convencer a los directivos y fue vendido al Aston Villa, por la cantidad de 12 millones de dólares.

Durante la temporada 2015-16, Adama tuvo grandes actuaciones en la Premier League, pero su equipo perdió la categoría por lo que fue traspasado al Middlesbrough, en donde se convirtió en un jugador con más peso en el cuadro titular.

Ahí, logró convertirse en el jugador con más drible de Europa, con 70 por ciento de acierto en 194 intentos de desborde, superando a hombres como Eden Hazard.

Esto llamó la atención del Wolverhampton Wanderers, por lo que para la temporada 2018-19, cuando el club regresó a la Primera División, compraron al mediocampista.

A partir de ahí vino un cambio físico en Traoré; la musculatura comenzó a ser parte de su presencia.

Ejercicios especiales

El secreto de su apariencia fue la constancia, su deseo de superarse, para poder ser un atacante al que los defensores le tengan miedo.

Óscar Martínez, CEO y fundador de Global Performance, es el gran culpable de la musculatura que tiene hoy el jugador español, ya que creó una rutina de acondicionamiento físico.

Global Performance es un centro de alto rendimiento deportivo, el cual cuenta con un programa de entrenamiento que fortalece los músculos de los atletas.

Sin embargo, aunque el trabajo parece ser un esfuerzo de levantamiento de pesas no es así, ya que la base de todo es la repetición de cada uno de los ejercicios, así lo explicó el futbolista.

“No hago pesas. Yo sé que es difícil de creer, pero no hago pesas. Es genética. Estoy bastante grande para ser futbolista. Hago ejercicios, pero no tanto volumen porque me pongo grande muy rápido”, relató.

Incluso, Traoré ha recurrido a untarse aceite en los brazos, previo a los partidos, para que sus rivales no tengan la oportunidad de agarrarlo y obstaculizar su carrera con el balón.

 

 

NEWSLETTER

Lo Último de en tu correo...

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo