El debate que no fue: Trump, evasivo e incomodado; Biden, tranquilo y errático

Trump estuvo en Miami con el desafió de contestar preguntas de la comunidad, hechas por Savannah Guthrie, que por momentos lo sofocó, en la NBC. Mientras que, en Filadelfia, transmitido por la ABC, el demócrata vivió un ambiente más tranquilo

Por Iván Sandoval

El segundo debate presidencial entre Donald Trump y Joe Biden debía celebrarse el pasado 15 de octubre, pero el contagio de coronavirus del actual mandatario cambió las reglas del juego.

La Comisión de Debates había decidido modificar el encuentro presencial a uno virtual, pero el mandatario se negó rotundamente. “No voy a perder mi tiempo en algo así, están protegiendo de más a Biden; eso no es debatir”, dijo en su momento.

Diferentes ciudades y cadenas para Trump y Biden

Entonces la solución fue realizar eventos televisados de manera simultánea en distintas ciudades y diferentes cadenas.

Trump se presentó en Miami con el desafió de contestar preguntas de la comunidad, hechas por Savannah Guthrie, que por momentos sofocó al mandatario, en la NBC. Mientras que, en Filadelfia, transmitido por la ABC, el demócrata vivió un ambiente más tranquilo y confortable con el periodista George Stephanopoulos, quien formo parte del gobierno de Bill Clinton.

Así, mientras el presidente era incomodado por la moderadora en un formato “Town hall”  (tipo asamblea de ciudadanos), el opositor disfrutaba en la comodidad de un sillón las preguntas de su entrevistador.

Aun así, el demócrata titubeó en un par de ocasiones, algo que ya es normal en él a estas alturas de la carrera presidencial.

Ambiente tenso para Trump

Trump, en un ambiente tenso.

 

“Usted es el presidente, no un ciudadano común que puede tuitear y retuitear cualquier cosa”, mencionóp Savannah a Trump. Fue la recriminación de la periodista y abogada al mandatario, luego de que éste dijera que sólo había “difundido” información de QAnon, una las teorías de conspiración de la extrema derecha.

¿Puede, de una vez, decir que esto no es cierto y desautorizar a QAnon totalmente?”, le preguntó Guthrie al empresario, que lucía incómodo.

“Sólo sé que están muy en contra de la pedofilia, luchan muy duro”, fue la respuesta del presidente. “La verdad que no sé qué es QAnon”, añadió.

“Sí sabe”, reviró la entrevistadora, que añadió que acababa de explicarle en qué consistía.

Comodidad para Biden

Biden, en un ambiente más cálido.

 

Mientras tanto, Biden vivió un momento tranquilo con Stephanopoulos, y por momentos pareció una plática amigable. “George, tu y yo lo sabemos: la palabra de un presidente importa, y cuando se burla de las mascarillas o de mí cuando la porto, eso influye muchísimo”, dijo el demócrata.

En Miami, el magnate seguía enfrentando momentos de tensión por la derecha estadounidense.

Guthrie le cuestionó por su renuencia a denunciar a los supremacistas blancos. El mandatario respondió alterado: “Denuncié a los supremacistas blancos por años, pero siempre preguntan lo mismo. ¿Por qué no le preguntan nunca a Biden por los Antifa?”, contestó con otra pregunta.

A casi mil 90 metros de distancia (mil 200 millas), el candidato demócrata aprovechó el momento para cuestionar de nueva cuenta la estrategia del presidente para afrontar al coronavirus.

“Estamos en una situación en la que tenemos más de 210 mil personas difuntas y ¿qué está haciendo? Nada. Todavía no lleva la mascarilla”, dijo.

Los candidatos vivieron momentos completamente diferentes. Por un lado, Trump resistió los embates de Guthrie, mientras que Biden estovo relajado, pero por momentos titubeó.

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