Qué significa el cempasúchil y todos los elementos de la ofrenda del Día de Muertos

A unos días de celebrar una de las fechas más importantes de la cultura mexicana, no está de más conocer el significado de cada elemento presente en las ofrendas de Día de Muertos.

Por Iván Sandoval

A unos días de celebrar una de las fechas más importantes de la cultura mexicana, no está de más conocer el significado de cada elemento presente en las ofrendas de Día de Muertos.

A pesar de que las megaofrendas del Zócalo y Ciudad Universitaria fueron canceladas debido a la pandemia del coronavirus, hay algunas de menor escala que se podrán disfrutar en la Ciudad de México.

Además, muchas familias han acostumbrado generación tras generación a ofrecer alimentos y bebidas a sus seres queridos que ya no están con ellos.

Dónde apreciar las ofrendas en el Día de Muertos

Significado de las ofrendas y sus elementos

Pero, ¿qué significa el cempasúchil, el copal, el agua y cada uno de los elementos que se suelen colocar en las ofrendas de Día de Muertos?

En términos concretos ofrendar significa mantener un momento especial con los difuntos, en el que regresan con las personas que dejaron en el ámbito terrenal.

“Ofrendar, en el Día de Muertos, es compartir con los difuntos el pan, la sal, las frutas, los manjares culinarios, el agua y, si son adultos, el vino.  Es estar cerca de nuestros muertos para dialogar con su recuerdo y su vida. La ofrenda es el reencuentro con un ritual que convoca a la memoria”, indica la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

La celebración de esta fecha con ofrendas tiene antecedentes milenarios y es una combinación de culturas.

“La ofrenda del Día de Muertos es una mezcla cultural donde los europeos pusieron algunas flores, ceras, velas y veladoras; los indígenas le agregaron el sahumerio con su copal, la comida y la flor de cempasúchil. La ofrenda, tal y como la conocemos hoy, es también un reflejo del sincretismo del viejo y el nuevo mundo”, menciona la CDI en su portal.

Ofrendas en Día de Muertos

Los elementos imprescindibles

  • El agua. La fuente de la vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de su largo recorrido. Para algunas culturas significa la pureza del alma.
  • La sal. El elemento de purificación, sirve para que el cuerpo no se corrompa en su viaje de ida y vuelta.
  • Velas y veladoras. La flama que producen significa "la luz", fe y esperanza. Es guía, con su flama titilante para que las ánimas puedan llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su morada. En varias comunidades indígenas cada vela representa un difunto.
  • Copal e incienso. El copal era ofrecido por los indígenas a sus dioses, ya que el incienso aún no se conocía, pues llegó con los españoles. Es el elemento que sublima la oración o alabanza. Fragancia de reverencia. Se utiliza para limpiar al lugar de los malos espíritus.
  • Las flores. Son símbolo de la festividad por sus colores y estelas aromáticas. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta.
  • Cempasúchil. En muchos lugares del país se acostumbra poner caminos de pétalos que sirven para guiar al difunto del campo santo a la ofrenda y viceversa.
  • El petate. Entre los múltiples usos del petate se encuentra el de cama, mesa o mortaja.
  • El pan. El ofrecimiento fraternal es el pan. La iglesia lo presenta como el "Cuerpo de Cristo".
  • El retrato del recordado sugiere el ánima que nos visitará, pero este debe quedar escondido, de manera que solo pueda verse con un espejo, para dar a entender que al ser querido se le puede ver, pero ya no existe.
  • Pueden colocarse otras imágenes de santos, para que sirvan como medio de interelación entre muertos y vivos, ya que en el altar son sinónimo de las buenas relaciones sociales. Además, simbolizan la paz en el hogar.
  • Las calaveras de azúcar medianas son alusión a la muerte siempre presente.
  • También se puede colocar jabón y toalla, por si el ánima necesita lavarse las manos después del largo viaje.
  • El licor es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y decida visitarnos.
  • Una cruz grande de ceniza. Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes.

En conclusión, la ofrenda es una escenografía donde participan nuestros muertos que llegan a beber, comer, descansar y convivir con sus seres queridos.

 

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