Muere "El asesino serial más sanguinario" de Estados Unidos

Se ganó ese mote debido a que confesó que le quitó la vida a 93 personas, la mayoría mujeres, en actos cometidos entre 1970 y 2005.

Por Iván Sandoval

Conocido como el “Asesino serial más sanguinario de Estados Unidos”, Samuel Little falleció a los 80 años de edad.

Se ganó ese mote debido a que confesó que le quitó la vida a 93 personas, la mayoría mujeres, en actos cometidos entre 1970 y 2005.

Las víctimas del exboxeador en su mayoría eran drogadictos y prostitutas, y muchas veces no fueron investigadas o identificadas.

Luego de que el asesino nombrara sus homicidios, el FBI confirmó su participación en al menos 50 fallecimientos. Además, la agencia describió el resto de sus afirmaciones como "creíbles".

Fue detenido en septiembre de 2012 en un albergue para personas sin hogar en Kentucky, y se le traslado a California, donde lo reclamaban por delitos relacionados con las drogas.

Sin embargo, en Los Ángeles, las autoridades vincularon su ADN con el encontrado en los cuerpos de tres mujeres asesinadas, entre 1987 y 1989.

¿Cómo era su modus operandi?

Su modus operandi era noquear a sus víctimas de un puñetazo, después estrangularlas sin dejar signos evidentes de homicidio, tales como puñaladas o heridas de bala.

Ese factor aunado a los antecedentes de las víctimas hizo que las muertes fueran atribuidas a sobredosis de drogas o accidentes, así como causas naturales.

Little recordaba a sus víctimas y los fallecimientos en gran detalle; incluso, fue capaz de dibujar algunos de los rostros de las mujeres que asesinó. Sin embargo, su memoria falló a la hora de mencionar las fechas y establecer una cronología.

De acuerdo a los investigadores, Little abandonó su hogar a finales de la década de los años 50, y desde entonces tomó un estilo de vida nómada. Recorría el país de punta a punta, comprando alcohol y drogas hasta que se metía en problemas y volvía a cambiar de residencia.

Su fugaz permanencia en los sitios, así como el perfil de sus víctimas y que sus delitos ocurrieron antes de que la criminología adoptase el ADN, le ayudó a pasar desapercibido durante muchas décadas.

NEWSLETTER

Lo Último de en tu correo...

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo