¿Cuál es el futuro del Estado Islámico?

La batalla por Mosul, iniciada en octubre del año pasado, llegó a su fin. El Isis fue derrotado, y comienza su retirada hacia Siria. Metro investiga qué significa, cuáles son las implicancias y qué esperar para el futuro de la organización.

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¿Cuál es el futuro del Estado Islámico?

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, viajó a Mosul, conocida como la capital del Estado Islámico, para declarar la completa liberación de la ciudad de las manos del grupo terrorista.

“Anuncio desde acá el fin, el fracaso y el colapso del estado terrorista de la falsedad que Daesh anunció desde Mosul”, dijo en un discurso transmitido por televisión.

El anuncio marcó el final de la lucha contra la parte iraquí del califato. Esta empezó en octubre del año pasado con la embestida de 100.000 efectivos de una alianza militar liderada por el ejército iraquí. Esta incluyó combatientes kurdos, peshmergas, y milicias chiítas.

Y aunque las batallas aún no han terminado, principalmente en la zona llamada Al Qaliyat, el Estado Islámico ya ha perdido la ciudad.

 

Cambio de ciclo terrorista

La expulsión del Isis de la ciudad significa un enorme avance en la lucha contra la organización terrorista. Pero de todas formas, no significa el final del Estado Islámico como organización, ya que aún controla ciertas regiones del país, ni tampoco el final de las divisiones originadas por problemas étnicos en Iraq.

“Muchos suníes, quienes han sufrido por haberse visto en medio de una guerra entre el Estado Islámico y sus enemigos en la región, consideran a las fuerzas paramilitares kurdas y chiítas que participaron en la coalición contra el Isis como fuerzas terroristas”, explica a Metro Joseph Fitsanakis, experto en Terrorismo de la Coastal Carolina University.

De acuerdo a Fitsanakis, el final de la lucha en Mosul puede significar el principio de un nuevo ciclo de violencia en la región. La misión de las Naciones Unidas en Iraq estimó que el costo de la reconstrucción de la ciudad es de mil millones de dólares.

 

“Todavía queda responder a la pregunta sobre quién controlará los territorios recuperados de las manos del Isis y los que abandone en su retirada hacia Siria”

Joseph Fitsanakis.

Joseph Fitsanakis, experto en Terrorismo de la Coastal Carolina University, Carolina del Sur, EEUU

El Isis perdió Mosul, pero la organización aún no ha sido derrotada. ¿Se podría transformar en una nueva al-Qaeda?

– A diferencia de al-Qaeda, el Estado Islámico mide su éxito principalmente en términos de posesión y de expansión territorial. Por lo tanto, no hay duda de que la pérdida de Mosul significa un retroceso para el grupo. La pérdida es física, porque significa también pérdidas en impuestos y fuerzas armadas. Pero también es simbólica, porque Mosul fue la posesión urbana más preciada para el Isis en Iraq, y el lugar desde donde anunció su existencia al mundo. Pero la destrucción de todo lo que el Estado Islámico ha podido construir ha creado un nuevo panteón de “mártires” y el anhelo de un “hogar suní perdido”, que influenciará a una nueva generación de combatientes suníes en los próximos años. Pienso que eventualmente podría surgir una nueva organización más joven de las cenizas tanto de al-Qaeda como del Estado Islámico, que podría fusionar sus ideas.

Entonces, ¿podrían surgir nuevos grupos terroristas?

– Muchos suníes, quienes han sufrido por haberse visto en medio de una guerra entre el Estado Islámico y sus enemigos en la región, consideran a las fuerzas paramilitares kurdas y chiítas que participaron en la coalición contra el Isis como fuerzas terroristas. Denuncian violaciones a los derechos humanos, que incluyen raptos, violaciones y ejecuciones, algo que las Naciones Unidas ya ha condenado. La población sunita restante de Irak teme represalias extremas de las milicias chiítas, así como de las fuerzas kurdas, en las regiones que han sido conquistadas por Isis. Un nuevo ciclo de sangre y violencia ha comenzado.

Un nuevo ciclo de sangre y violencia ha comenzado”.

La guerra contra el Isis unió a enemigos fundamentales como suníes, chiítas, kurdos y el gobierno local. Si el Estado Islámico es derrotado, ¿podrían resurgir estas diferencias?

– Todavía queda responder a la pregunta sobre quién controlará los territorios recuperados de las manos del Isis y los que abandone en su retirada hacia Siria, y no estoy al tanto de que ya alguno de estos grupos haya reclamado algo. Esto es extremadamente importante, porque el concepto de “alianza”, que es frecuentemente usado por los medios occidentales para describir al ejército anti Isis en Iraq, es muy liberal. Las diferencias entre las facciones chiítas, sunitas, kurdas y otras que compusieron la coalición armada contra el Isis son muy profundas, y probablemente se intensificarán a medida de que el Isis se vaya retirando y dejando un vacío tanto de espacio como de poder.

¿Cuáles son las posibles soluciones a la situación en Iraq?

– No hay una solución ideal para Iraq. Esencialmente, el país que nosotros conocemos cono “Iraq” ha dejado de existir en su forma unificada. Los kurdos en el norte han creado un país de facto que, con el apoyo de Estados Unidos, se ha separado de Bagdad en un grado considerable. Las regiones del este del país, dominadas por los chiítas, se pueden considerar de facto provincias de Irán. Y la mayoría del resto del país está en manos de los chiítas, regiones controladas por varias milicias chiítas que han sido armadas y entrenadas por Teherán.

Esencialmente, el país que nosotros conocemos cono “Iraq” ha dejado de existir en su forma unificada”.

Bagdad, que era una ciudad cosmopolita antes de la guerra del 2003, ahora es casi completamente chiíta. Iraq es cosa del pasado. Creo que la dominación iraní en Iraq continurará durante la próxima década. Y como les preocupa a los expertos en política exterior, hoy deberíamos ver a la región como dos Irán, una con capital en Teherán y otra con capital Bagdad.

¿Cuál es el futuro del Isis en Siria?

– Esperemos que malo. Pero aunque el Isis caiga en Siria, lo que debería ocurrir relavitamente pronto, eso no impedirá que Vladimir Putin ni que Bashar al-Assad sean los líderes indiscutidos del país. Esto es algo muy negativo para las fuerzas democráticas en Siria, y también para Occidente.

¿Qué podemos esperar de todo eso?

– Isis y sus partidarios continuarán siendo una fuerza importante en Siria e Iraq en el futuro próximo, pero seguirán perdiendo mucho de su territorio y de sus posesiones militares. El miedo que los expertos tienen es relacionado con el vacío que irán dejando un Estado Islámico en retirada. Eso invitará a las facciones locales a enfrentarse entre ellas de nuevo, incluidos Irán, Turquía, Arabia Saudita, y también Estados Unidos, Rusia y otros. La esperanza es poder evitar cualquier tipo de conflicto entre estas fuerzas rivales.

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