Criptomonedas: presente ¿y futuro?

Mientras las instituciones financieras formales miran con miedo el auge de las criptomonedas, otros aseguran que suponen una verdadera revolución monetaria. Metro investiga qué hay detrás de las criptomonedas, y cuál es su futuro.

Por Felipe Herrera Aguirre

Si en 2017 las criptomonedas como el Bitcoin y el Ether cobraron una relevancia masiva, para este año el tema será uno de los más importantes. Lo que tiene hoy hablando a todos de criptomonedas es su precio: a pesar de que en diciembre el costo de un Bitcoin bajó de US$19.000 a US$11.000, se está recuperando. En el primer día del nuevo año, su coste bordeó los US$14.000. Solo en 2017, su valor se multiplicó por 12.

Este incremento se debió al interés que acaparó el Bitcoin, y que atrajo a inversores con mucho dinero.

El Bitcoin, moneda lanzada al mercado el 3 de enero de 2009 como respuesta a la crisis financiera del 2008, forma parte de un sistema contable no respaldado por una institución financiera formal, como el Banco Central. No hay un tercero que registre las actividades en torno al Bitcoin sino que es el propio sistema, alojado en diferentes servidores, el que lo registra. Es parecido a una “nube” que contiene información.

Su precio, para algunos economistas, depende exclusivamente de la especulación. Y este, al no estar regulado por ninguna entidad financiera sino que solo por una relación oferta demanda, estaría comportándose como una “burbuja” que no tardaría mucho en explotar.

Y mientras varios negocios, tiendas y bares del mundo están aceptando pagos con Bitcoins, Goldman Sachs, uno de los grupos de inversión financiera más grandes del mundo, anunció la apertura de una cartera exclusivamente para inversiones en Bitcoins. La señal de esto es que el Bitcoin tiene futuro.

Criptomonedas Getty

La revolución del “Blockchain”

El sistema de registro de actividades del Bitcoin es lo que llama la atención. Creado por los computadores de todos los usuarios e inversores, se llama “Blockchain”. Para los expertos, es esa la real novedad detrás del Bitcoin. Y para los inversores, ahí está en verdadero valor. La real revolución.

“Supe de las criptomonedas en junio del 2017”, dice Lázaro, un inversor que habló con Metro a condición de mantener su anonimato. “Me encantó el proyecto, lo que hay detrás. Las ‘Blockchain’ son una verdadera revolución”, explica.

A Lázaro le seduce mucho la idea de la “democratización” del dinero. Según explica, esta es la motivación original para la creación del Bitcoin. “Al no depender de ninguna entidad financiera formal, se crea un sistema paralelo al del dinero. Es una transformación radical de la economía, es algo que cambiará todo”, asegura.

Cada Bitcoin tiene su huella. El historial de transacciones que han afectado a un Bitcoin se guardan en una cadena de información, llamada “Blockchain”. Esta cadena no puede ser alterada. Así lo explica a Metro Bobby Ong, cofundador de CoinGecko, sitio web que analiza, rastrea y clasifica diferentes criptomonedas.

“Cuando hablamos de criptomonedas, gravitamos a las posibilidades que la tecnología subyacente ‘Blockchain’ ofrece. Esta tecnología permite un cambio fundamental en la forma en que organizamos información en el mundo, donde podemos lograr que las partes realicen transacciones de forma descentralizada, sin un intermediario de confianza o un grupo centralizado”.

Así, los inversores dejan su huella digital de forma anónima: el sistema les da un seudónimo en código, y es el propio sistema el que valida (a través del minado) las transacciones de Bitcoins. Una persona no puede saber quién ha invertido en ese Bitcoin. Y esto es lo que genera desconfianza.

Cada vez son más las tiendas y locales que aceptan criptomonedas como forma de pago. Getty

El medio al Bitcoin

Premios Nobel de Economía como Joseph Stiglitz han alertado de los peligros del Bitcoin. “La verdadera razón por la cual la gente quiere una moneda alternativa es para participar en actividades viles: lavado de dinero, evasión fiscal”, dijo hace algunas semanas.

“Los Bitcoins poseen algunas características que los han convertido en un instrumento de pago ideal para los cibercriminales. Carecen de control por parte de entidades bancarias u organismos de control y favorece el anonimato de quienes toman parte de la transacción”, dice Denise Giusto Bilic, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica.

Giusto explica que, si bien el anonimato que ofrece el sistema es potenciado por la utilización de otras herramientas tecnológicas que permiten realizar pagos fraudulentos, cada vez se diseñan nuevas y mejores maneras de prevenir el mal uso de criptomonedas. “Por ejemplo, FinCEN (del inglés ‘Financial Crimes Enforcement Network’). Que es un organismo abocado a la custodia de transacciones con Bitcoins para Estados Unidos. Ellos están trabajando en el otorgamiento de licencias para la utilización de billeteras digitales y criptomonedas”. O sea, darles un certificado a los usuarios.

Los usuarios y entusiastas del Bitcoin y de las criptomonedas en general atribuyen el miedo a una reacción natural de las personas. Y también del sistema. “Es esperable que las personas y las instituciones ligadas al sistema formal alerten sobre los peligros del las criptomonedas”, dice Lázaro.

“En el fondo, saben que este sistema está cuestionando sus roles, como a los bancos centrales. Les dice ¿por qué debemos depender de una entidad que tiene sus propios intereses privados? ¿Por qué debemos estar sujetos a decisiones que se toman entre cuatro paredes? Las criptomonedas son reguladas por todos los que participan en el sistema”.

“Estoy orgulloso de poder ser partícipe de esta revolución, de poder vivir este momento”, asegura.

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