¿Pueden los desastres naturales ser prevenidos?

El 13 de octubre se conmemora el Día Internacional de los Desastres Naturales, con el objetivo de concientizar a cada ciudadano y gobierno a construir comunidades y naciones resilientes. Metro investiga cómo deberíamos lidiar con los eventos catastróficos y qué tiene que decir la ciencia sobre esto.

Por: dmitrybelyaev
Getty
¿Pueden los desastres naturales ser prevenidos?

El mundo ha sufrido en los últimos tiempos varios desastres naturales. Los huracanes Harvey, Irma, María, José, Karia, la tormenta tropical Lee, dos terremotos en México, etc. La serie de eventos fueron catastróficos y alarmantes, por la masividad que han alcanzado. Y mientras se ha dicho que esto está sucediendo, en el caso de los huracanes, durante su temporada habitual, los expertos creen que el cambio climático causado por el hombre puede estar detrás de la intensificación de la fuerza de los desastres naturales.

Muchos de los peligros que conllevan los desastres ya son conocidos. La clave, por lo tanto, está en las comunidades. Son ellas las que deben desarrollar las prevenciones adecuadas. Por ejemplo, cuando se decide construir un edificio en cierta locación, siempre considerar el potencial riesgo de sufrir una inundación o un terremoto. En las áreas costeras vulnerables a tsunamis o a marejadas, se debería preferir no construir.

El último terremoto de 7,1 grados en México causó estragos en varias ciudades.

“Las consecuencias de los desastres naturales son causados por la interface de dos factores: un peligro natural en interacción con una comunidad expuesta”, explica a Metro Muralee Thummarukudy, jefe de Reducción de Riesgos por Desastres del Programa Ambiental de Naciones Unidas. “Un terremoto que sucede en un área no poblada no causa ningún desastre. Los desastres son magnificados por la vulnerabilidad de la población asentada. Un terremoto en un país en el que la calidad de los edificios no es adecuada, causará más daño que en un lugar donde los edificios están diseñados para resistir terremotos. La gente pobre sufre a menudo más en los desastres naturales porque son vulnerables económicamente. Viven en áreas inundables y no pueden tomar acciones preventivas o evasivas”.

Las tecnologías y la organización comunitaria ha estado ayudando a reducir el riesgo de los desastres. El entendimiento de los terremotos ha ayudado a los ingenieros a desarrollar construcciones más resistentes a los terremotos. Las imágenes satelitales han ayudado a los gobiernos a crear terrenos sensibles mediante la planificación, y el poder computacional ha ayudado a hacer mejor seguimiento al clima. De todas formas, el cambio más dramático de los últimos tiempos lo ha provocado la aparición de las redes sociales.

“Los desastres naturales son, en gran medida, provocados por el hombre”, dice Stephen Sparks, experto en procesos geológicos de la Universidad de Bristol, Reino Unido.

“Las redes sociales ayudan a las comunidades a organizarse rápido, más barato y de forma efectiva para responder a desastres. Los análisis de datos, y especialmente las señales telecomunicacionales y los tuits permiten a los gobiernos monitorear la evolución de las crisis y tomar acciones más adecuadas en respuesta”, añade Thummarukudy.

Cada año decenas de potenciales huracanes se forman en el océano, pero solo unos pocos crecen hasta convertirse en verdaderos huracanes. Y muy pocos de ellos llegan a localidades donde habitan personas. Lo mismo pasa en el caso de los terremotos. Cada año ocurren cientos de ellos, pero solo unos pocos son tan fuertes como para provocar daños. Así que, como creen los expertos, los peligros de la naturaleza seguirán acechando, pero no hay forma de predecirlos. La geoingeniería –las modificaciones artificiales de los sistemas climáticos de la Tierra– podría ser una herramienta para prevenir. Pero esto podría significar otros problemas.

“La geoingeniería es una aproximación posible, pero tiene un riesgo mayor si es que es aplicada a la atmósfera. Además, es casi imposible saber cuáles podrían ser las otras consecuencias de su aplicación”, dice Stephen Sparks, experto en procesos geológicos de la Universidad de Bristol, Reino Unido. “Las inundaciones pueden ser controladas con defensas ingenieriles, y pueden ser construidos más edificios protegidos y preparados”.

Hay acuerdo general de que más dinero debería ser invertido en la preparación, pero en la práctica, se gasta más en responder a una emergencia y en la recuperación del impacto. Incluso se hizo un acuerdo internacional en Hyago, Japón, para que un país afectado por un desastre natural invierta el 10 por ciento de la ayuda recibida en prevención.

“Pero eso nunca se ha hecho”, dice Sparks.

Y concluye: “Las fuerzas de la naturaleza siempre estarán ahí. La prevención y la preparación son las mejores formas de salvar vidas y de reducir el impacto de esos peligros. Los desastres pueden ser prevenidos o reducidos en escala poniendo más recursos en la preparación. Porque por supuesto que habrá más terremotos, más erupciones volcánicas, aluviones, inundaciones y huracanes”.

Refugiados rohingya enfrentan inundaciones en Myanmar y Bangladesh, en el sudeste asiático.

"El cambio climático tendrá un efecto de aumento en el escenario de los desastres naturales"

Muralee Thummarujudy, jefe de Reducción de Riesgos por Desastres del Programa Ambiental de Naciones Unidas.

Muralee Thummarujudy
El mundo ha sufrido varios desastres naturales en el último tiempo. ¿Hay alguna forma de predecir lo que va a pasar?

– Hay muchas clases de peligros naturales, desde grandes cantidades de precipitaciones, a huracanes y terremotos. Estos además provocan inundaciones, marejadas costeras y tsunamis. Todos estos tienen diferentes grados de previsibilidad. Un huracán es a menudo predecible, incluyendo su velocidad, dirección, ubicación del aterrizaje, etc., pocos días antes de que llegue a un lugar. Sin embargo, todavía no hay tecnología similar para los terremotos. En todo caso, los terremotos a menudo tienden a repetirse a intervalos periódicos en lugares similares. Así que también son previsibles, pero no antes de unos días o incluso unos pocos minutos, a diferencia de los huracanes. El tsunami, que a menudo es resultado de los terremotos, es más predecible.

¿Qué rol juega el cambio climático en esto?

– El informe especial del IPCC sobre Eventos Extremos (2012) ha identificado que el cambio climático aumentará tanto el número como la intensidad de los eventos, las olas de calor, los huracanes y las fuertes lluvias. Tales incidentes también pueden ocurrir donde no ocurrieron nunca antes. Así, en conjunto, el cambio climático tendrá un efecto de aumento en el escenario de los desastres naturales.

¿Crees que podremos, en el futuro, prevenir completamente estos desastres?

– Los peligros naturales, como los terremotos y las lluvias, siempre estaban allí y siempre lo estarán. Los desastres ocurren cuando no planeamos alrededor de ellos o nos preparamos para las consecuencias. Así, mientras que no podemos imaginar un mundo donde no habrá terremoto, un mundo donde un terremoto no mata a decenas de miles de personas es muy concebible. Lo mismo ocurre con cualquier otro desastre.

¿Cómo prepararse?

– Los principios de la reducción de riesgos por desastres son los mismos para las personas que para los países. Uno debe evaluar los riesgos, tomar acciones proactivas para minimizarlos y tener planes en lugar de hacer frente a los riesgos residuales. La preparación de los individuos dependerá de la zona geográfica en la que se encuentren.

Todos deben hacer esfuerzos para averiguar qué peligros naturales específicos prevalecen en el área donde están viviendo o a la que están viajando, qué procedimientos de respuesta de emergencia están en vigor de los sistemas gubernamentales y también tener acceso a un seguro para hacer frente a las situaciones de emergencia. Por último, en cada desastre, el 99,99 por ciento de la población es salvada por sus familiares y vecinos. Por lo tanto, uno siempre debe tener la formación necesaria en primeros auxilios y respuesta de emergencia, y hacer lo mismo a su familia y comunidad.

Loading...
Revisa el siguiente artículo