¿Desaparición de “likes” puede mejorar nuestra estabilidad emocional?

Millones de personas interactúan en redes sociales usando principalmente los “me gusta” o “likes” para respaldar una publicación. Sin embargo, es posible que pronto estos desaparezcan

Por Daniel Casillas

En la última década, las redes sociales se han convertido en una parte muy importante de la vida de los usuarios de Internet y su popularidad continúa creciendo, al tiempo que aumentan los problemas emocionales, por lo que sitios como Facebook e Instagram están considerando la posibilidad de eliminar la función “me gusta” de sus plataformas.

Según el Global Digital Report 2019 de We Are Social y Hootsuite, el número de usuarios de Internet en 2018 alcanzó los 4,39 mil millones, un 9 por ciento más que el año anterior, mientras que el número de usuarios de redes sociales en 2019 es de 3,5 mil millones, con un crecimiento mundial total de 288 millones (9 por ciento) comparado al mismo periodo del año anterior.

Según el mismo estudio, las personas pasan una cantidad considerable de tiempo en las redes sociales y ese período continúa aumentando. GlobalWebIndex informa que el usuario promedio de redes sociales ahora pasa 2 horas y 16 minutos cada día en ellas, en comparación con las 2 horas y 15 minutos del año pasado.

Así, estas plataformas se convierten en una parte importante de sus vidas e incluso, en algunos casos, de su estabilidad emocional.
Algunos estudios incluso sugieren que las redes sociales como Instagram podrían afectar negativamente la salud mental de los jóvenes. En 2017, un informe de la Royal Society for Public Health en el Reino Unido clasificó a Instagram como la peor red social para la salud mental de los usuarios jóvenes en ese país.

Esa investigación sugiere que los jóvenes que son grandes usuarios de las redes sociales (aquellos que pasan más de dos horas al día en sitios como Facebook, Twitter o Instagram) son más propensos a reportar problemas de salud mental, incluidos trastornos psicológicos (síntomas de ansiedad y depresión).

Y una parte importante de la salud mental entre los usuarios de las redes sociales depende de los “me gusta” que reciben sus publicaciones. Un estudio publicado en la revista Psychological Science de la Association for Psychological Science mostró escaneos al cerebro de un grupo de adolescentes mientras usaban las redes sociales. Los resultados demostraron que los mismos circuitos cerebrales que se activan al comer chocolate y ganar dinero se activan cuando los adolescentes ven grandes números de “me gusta” en sus propias fotos o en las fotos de sus compañeros en una red social.

Según los especialistas, la búsqueda del “me gusta” en las redes sociales podría explicarse como una “validación de la vanidad” lo que podría crear una obsesión por sentirse “validado” por otros usuarios.

“Lo que está ocurriendo es lo que llamo una ‘validación de vanidad’. El tú que retratas en tus redes y el verdadero tú, para algunos, crea una doble conciencia. Tu ser elogiado en las redes sociales busca constantemente más validación a través de los ‘me gusta’ electrónicos, no de las experiencias de la vida. El ‘vivir por un me gusta’ o ‘hacerlo por el gram’ (doing it for the gram en inglés) crea una obsesión por la necesidad de sentirse validado, lo que podría resultar en una desacreditación a uno mismo”, dijo a Metro Clarissa Silva, científica conductual y coach de relaciones, y creadora del método Your Happiness Hypothesis.

Es precisamente esta “obsesión” con los “me gusta” lo que ha llevado a las redes sociales como Facebook e Instagram a aumentar la posibilidad de considerar eliminarlos de sus plataformas.

Instagram ya ha ocultado en siete países el contador público de “likes” y vistas de video, por lo que los usuarios solo ven fotos y comentarios, no si a esa foto ha recibido muchos o pocos “me gusta”. Mientras Facebook intenta en Australia y Vietnam no mostrar los “me gusta” y reacciones.

Likes

“Queremos que Instagram sea un lugar de expresión personal donde las personas se sientan cómodas”, dijo en un comunicado la directora de Facebook Australia y Nueva Zelanda, Mia Garlick. El objetivo es que “sus amigos se concentren en las fotos y videos que compartes, no en la cantidad de ‘me gusta’ que obtienes”, agregó.

Pero, ¿podría esta desaparición de los “me gusta” funcionar y ayudar a mejorar la estabilidad emocional de los usuarios? Los especialistas creen que podría ser beneficioso, pero señalan que la solución real es aún más compleja.

“Eliminar los ‘me gusta’ podría reducir algunos de los efectos negativos en la salud mental y el bienestar. Pero ese es solo un aspecto en el compararse destructivamente con los demás, buscar la validación a través de la documentación de sus vidas sigue siendo la carga que enfrenta la sociedad”, concluye Silva, quien agrega que “tomar un descanso de las redes sociales podría ayudar a reducir la dependencia de vivir para los ‘me gusta’ electrónicos”.

 

Las redes sociales no siempre son malas para la salud mental

Aunque hay muchos estudios que apuntan al daño que las redes sociales podrían causar a la salud mental de los jóvenes, algunos expertos dicen que estas plataformas podrían ser beneficiosas para los adultos.

Keith N. Hampton, profesor en el Departamento de Medios e Información, en la Facultad de Artes y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Estatal de Michigan, dijo a Metro que “contrario a la creencia popular, el uso regular de las redes sociales e Internet podría mejorar la salud mental entre los adultos y ayudarlos a defenderse de trastornos psicológicos graves, como la depresión y la ansiedad”.

El experto también señala que “la mayoría de los efectos negativos reportados de las redes sociales probablemente se explican por las etapas de la vida, en lugar del uso de la tecnología” y agrega que “las preocupaciones públicas y clínicas sobrecalentadas sobre la problemática del uso de Internet, teléfonos celulares y redes sociales podría terminar por demonizar tecnologías que tienen un impacto positivo sobre la salud mental de la mayoría de los adultos”.

 

ENTREVISTA

Clarissa Silva

Clarissa Silva
Científica del comportamiento, Coach de relaciones y creadora del método Your Happiness Hypothes

¿Puede el uso de las redes sociales afectar la autoestima?
–En mi estudio Your Happiness Hypothes, realicé entrevistas en profundidad con hombres y mujeres, de entre 28 y 73 años, que son usuarios activos de las redes sociales y descubrí que:
El 83% de los que usan las redes sociales informaron sentirse menospreciados cuando sus publicaciones recibieron ‘me gusta’ de un solo dígito.
El 60% informaron que ha afectado negativamente su autoestima.
El 50% informaron sentir FOMO (miedo a perderse algo; por sus siglas en inglés) cuando se compararon con otros en las redes sociales.
El 50% de las personas que usan las redes sociales informaron celos cuando se compararon con sus compañeros.
El 30% de los que informaron sentir celos hacia sus compañeros también dijeron que pensaban que no los veían más especiales que ellos.

¿Qué problemas específicos pueden causar las redes sociales en la autoestima?

–Mientras que las redes sociales crean una conexión global, comparten eventos de la vida y facilitan las citas; también puede crear una baja autoestima, un acoso social obsesivo y lo que yo llamo “validación de vanidad”. Estamos tratando a las personas de la forma en como tratamos nuestras transmisiones en redes sociales. El objeto más brillante es en el que nos detenemos, luego pasamos al siguiente objeto brillante. Muchos solo transmiten los aspectos positivos de sus vidas en las redes sociales: los reels (videos propios) más destacados. Si transmitimos principalmente el “mírame”, podría distraerte de diseñar tu vida.
Compararse con otros causa una valoración negativa de sí mismo, lo que podría generar sentimientos de insuficiencia y podría crear sentimientos de ansiedad y depresión. Cuando obtenemos una sensación de valor basada en la comparación social o los efectos FOMO, comenzamos a poner nuestra felicidad en cosas como: mejores habilidades de photoshop y filtros, seguidores comprados, síndrome de impostor o reels destacados de otra persona. La peor parte de la baja autoestima es que ahora te estás enfocando en tu percepción de otra persona y te estás quitando el poder por completo.

¿Qué tan común es la presencia de FOMO entre los usuarios de redes sociales?

–En mi estudio Your Happiness Hypothesis, el 60% de los millennials informaron sentir FOMO cuando se compararon con otros en las redes sociales. Una de las principales cosas a tener en cuenta es que nos estamos comparando con los reels destacados de otras personas.

¿Cómo puede la búsqueda de una validación en las redes sociales afectar nuestras vidas?

–Puedes haber gastado el 35% de tu vida conectado a un dispositivo que consume información innecesaria. Cuando comenzamos a mirar la vida útil y el enriquecimiento de la vida, ver lo que comió tu amigo o las fotos de vacaciones de todos los demás afecta la forma en que vivimos y cómo nos evaluamos en el futuro.

¿Qué pueden hacer los usuarios de las redes sociales para evitar que su salud emocional se vea afectada en esas plataformas?

–Tomar un descanso de las redes sociales podría ayudar a reducir la dependencia de vivir para los me gusta electrónicos. Una vez que puedas ser menos dependiente de las redes sociales, comienza a dirigir tu atención hacia ti mismo. Descubrirás que el tiempo dedicado a las redes sociales de otras personas creó un ciclo que va más allá de la cantidad de tiempo que pasas mirando las redes sociales, la frecuencia con que revisas las transmisiones por día, etc. La pérdida real proviene del tiempo que pasaste pensando en por qué esta persona tiene esto o por qué estas cosas no te están sucediendo a ti. Eso es lo que disminuye el autoestima, hace perder el sueño y/o crea ansiedad o depresión que no hubiera estado allí. Cuando comiences a sentir desencadenantes de ansiedad, recuerda que te estás comparando con los reels destacados de otras personas. Esto podría crear una falsa realidad.

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